La Riqueza del Pobre
Habréis escuchado alguna vez la frase:
- «No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita.»
Para mí esta frase es tan cierta como imprecisa. Me explico:
La riqueza es el conjunto de las cosas que se poseen, especialmente dinero, bienes o cosas valiosas, según el diccionario.
La cita habla de riqueza abstracta, obviamente. No de la opulencia. Y, a priori, parece claro que quien no necesita dinero o bienes para ser feliz, alcanza mucho antes ese estado de bienestar que todos deseamos.
Pero, ¿realmente es más feliz aquel que menos necesita?, ¿No será que no necesita demasiado por falta de ambición, de ilusión o de objetivos?
Conozco gente que parece no necesitar más de lo que tiene. Su vida no pasa de ir a trabajar (un trabajo sencillo y monótono), sentarse en el sillón a ver la televisión, dar paseos, sentarse en un bar a tomar algo y todo lo imprescindible para vivir (hacer la compra, cocinar, etc.). Incluso si hacen algún viaje, lo hacen por el mero hecho de desplazarse para ir a ver a algún familiar lejano o con algún objetivo muy concreto, pero nunca por la ilusión de conocer sitios nuevos o disfrutar de las maravillas que otros lugares les pueden brindar (en todos los sentidos).
Esas personas dicen ser felices y no dudo que realmente es lo que sienten. Pero esas mismas personas aumentarían su grado de felicidad si, por ejemplo, les regalaran una travesía en crucero o cualquier cosa de la que no dispusieran habitualmente, lo que demuestra que, aunque se sientan felices, no son TOTALMENTE felices.
Yo creo que la gente que dice no necesitar más, realmente lo que le ocurre es que le da pereza «complicarse» la vida con asuntos que le va a llevar tiempo y esfuerzo.
Es cierto que no todo en la vida es dinero (también es cierto que ayuda un montón, como dicen muchos), pero no es menos cierto que la felicidad se va adquiriendo a base de cumplir (aunque sea en parte) objetivos.
Pero no te confundas, incluso habiendo conseguido todos los objetivos que creías tener en tu vida, no te hará totalmente feliz para el resto de la vida. La felicidad es algo pasajero, es un estado de euforia y bienestar momentáneo.
Siempre hay que mirar al horizonte y proponerse retos y objetivos. Descansa de vez en cuando, pero no eternamente, eso ya lo harás cuando descanse tu alma.
Propónte cosas y elabora un plan para intentar alcanzar los retos. Hazlo por partes y será más fácil. Ya sabes; metas cortas.
9
«Sin metas y planes para llegar a ellos, eres como un barco que ha zarpado sin destino». -Fitzhugh Dodson-
Descubre más desde Momentos de la Vida
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


No hay comentarios